martes, 11 de diciembre de 2012

PAX ROMANA, de YEYO BALBÁS


He sostenido desde hace tiempo (cuantos han leído mis críticas lo podrán ratificar) que el más importante valor estético de una novela radica en el manejo del arte, de manera que el lector sea absorbido por lo que se le cuenta, y pase a vivir en un mundo ficticio que trascienda su cotidianeidad. ¿Se produce este rapto en “Pax Romana”?











viernes, 30 de noviembre de 2012

Auditores literarios (La labor del crítico)



        Toda nueva novela es un ladrillo, pan de gallofa de varios días, que el crítico no sabe por dónde hincar el diente y si tiene o no chorizo en su interior. La mira, la abre, escudriña todos los elementos del paratexto (índice, contraportada, título, etc.), la deja, la toma y se decide al fin por cumplir como un levantador de pesas con su duro cometido, tan incomprendido y denostado. Es un Pepito Grillo de la literatura, un ser de pequeño tamaño y chirrido estridente.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Mareas. Nueva obra de Toti Martínez de Lezea


Es posible que nos encontremos ante una obra destinada a convertirse en un clásico de la narrativa histórica. Hablo de narrativa porque, aparte de la abrumadora presencia de la novela en este subgénero, también existen algunas recopilaciones de cuentos y relatos históricos, como es el caso de “La Diosa Blanca”, de Rovert Graves o “Perlas para un collar”, de la misma Toti en colaboración con Ángeles Irisarri, sobre mujeres musulmanas, cristianas y judías en la edad media. No hay, sin embargo, parangón entre la novela y el relato históricos; la primera es mastodóntica, el segundo muy limitado en títulos y extensión.

martes, 2 de octubre de 2012

Primer día de trabajo en ESPACIO KATTIGARA


Es el primero de octubre de 2012. Toda Europa está pendiente de un fantasma inmisericorde que la recorre de parte a parte: el pánico; pero en la calle Madrid de Santander, dos hermanos, Aura y Javier Tazón Cubillas se resisten con valentía a caer en la grieta económica y cultural abierta a sus pies, y han dado en la extraña idea de montar una librería a partir de su editorial, un ESPACIO cultural y mercantil diferente, con nombre de ciudad legendaria: KATTIGARA; una librería junto al mar en la que descansen los maltratados hijos de su patria. Han decidido retornar al oficio de sus antepasados, de sus bisabuelos por ambas ramas: al comercio. ¡Adelante! mis pequeños, ¡hasta la victoria!, ¡siempre! 

jueves, 19 de julio de 2012

Diego Trelles Paz. El círculo de los escritores asesinos.


A la espera de poder leer la nueva novela de este excelente escritor, Bioy, anunciada para este otoño, van ahí unas reflexiones sobre su otra obra: «El círculo de los escritores asesinos», publicada por Candaya.

miércoles, 11 de julio de 2012

Xavier Constela. Shakespeare destilado. Editorial Galaxia


            Desconozco lo que dijeron los críticos en su momento, sobre esta sorprendente novela de Constela que mereció el prestigioso Premio García Barros, de las letras galegas, allá por el año 2008, casi un lustro ya, toda una eternidad, pero supongo que alguno de ellos pudo apreciar lo mismo que yo, estoy seguro: el regusto cervantino que deja su lectura.

sábado, 16 de junio de 2012

Vendrá la muerte y tendrá sus ojos

El siguiente párrafo es una muestra de la excelente calidad literaria de un amigo palentino de Baltanás, Alfredo Baranda Calleja, autor de esta magnífica novela, que os recomiendo. El mundo de los espejos, que se vincula a las más profundas raíces de la magia en nuestra cultura grecolatina, a decir del maestro Gonzalo Torrente Ballester (La isla de los jacintos cortados), es uno de los motivos recurrentes en toda la obra. Ya os iré mostrando alguna que otra esquina o recoveco de esta novela, a la que el autor llama "artefacto literario"; está plagada de bellos rincones.


 "En fin, que mis comparecencias ante el espejo son, de un tiempo a esta parte, verdaderas sesiones de ilusionismo. El otro día me encontré no con mi persona, sino con mi fotografía. Se había movido el objetivo en el momento del disparo, de tal forma que la silueta que tenía enfrente estaba desencajada de si misma, expandida en perfiles concéntricos, cada vez más difíciles, como si más que al individuo se hubiese fotografiado su estremecimiento, su miedo íntimo, o el inútil afán de escaparse de sus límites corporales. Comprendí muy bien lo que sucedía: se me estaba escurriendo o, mejor, volatilizando la poca individualidad que tenía."